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El otoño ya inunda nuestros días, las temperaturas y las jornadas cada vez tienen menos horas de luz. Otra de las características propias de esta estación del año es la presencia de las lluvias y para prepararnos para el invierno, que ya se encuentra a la vuelta de la esquina, ha llegado el momento de realizar algunas tareas imprescindibles como podar los árboles. Según nuestra experiencia como empresa de control de plagas, en realizar podas en Madridtalas de árboles o trabajos para desbrozar caminos te contamos por qué debes coger las herramientas y preparar tu jardín o finca realizando podas.

La procesionaria del pino puede convertirse en una verdadera plaga y es un insecto muy peligroso para las mascotas, para los niños y, también, para los árboles que parasitan. Su ciclo de vida comienza con una especie de bolsas blancas en las copas de los pinos, donde las larvas permanecerán durante meses. Cuando salen de estos refugios se alimentan de las hojas del pino, debilitando por completo estos árboles e incrementando el riesgo de que los mismos sean atacados por otras plagas. Será en primavera, cuando la procesionaria abandone su guarida y baje por el tronco del pino en procesión. Nuestro trabajo consiste en fumigar Madrid para acabar con diferentes tipos de plagas, por ello podemos contarte que es precisamente el otoño la mejor época del año para eliminar la presencia de la procesionaria del pino.
Las cucarachas son insectos de tamaño medio, muy pequeño en comparación con el cuerpo humano. Sin embargo, son seres que no dejan de sorprendernos, ya hemos visto anteriormente que son capaces de sobrevivir varios días sin cabeza o sin comer y beber. Según nuestra experiencia, también conocemos la facilidad con la que se reproducen, creando auténticos problemas de plagas y lo difícil que resulta exterminar cucarachas en Madrid debido a su gran resistencia. Pero en esta entrada vamos a abordar otra de las curiosidades de esta especie, según algunos estudios científicos el poder de sus mandíbulas supera hasta en 50 veces su peso corporal.
El cambio climático parece más real que nunca: los inviernos son más suaves y las temperaturas elevadas se prolongan bastante más allá del verano. Escuchamos con frecuencia la frase “el tiempo está loco” y lo cierto es que estos cambios afectan notablemente al comportamiento de los insectos. Si lo piensas bien, tiene sentido, ya que el calor es uno de los condicionantes imprescindibles para que las plagas de mosquitos, cucarachas, arañas o ratas proliferen. Como una de las empresas especializada en fumigar en Madrid te contamos que este año está habiendo problemas con las cucarachas, especialmente en el caso de la cucaracha negra, blatta orientalis.
Las temperaturas comienzan a subir, es el preludio al verano, y con la llegada del calor se incrementa el riesgo de incendios. Muchos Ayuntamientos recuerdan a sus vecinos la necesidad de desbrozar sus fincas y parcelas, independientemente de si se encuentran en zonas urbanas o rústicas. Muchos son los municipios que han declarado obligatoria la limpieza y el mantenimiento de estos espacios, siendo necesaria la retirada de residuos para garantizar las condiciones mínimas de salubridad e higiene. Como ya hemos visto en anteriores entradas, el desbroce es una tardea esencial, tras la cual podemos aplicar tratamientos herbicidas para mantener la parcela limpia durante más tiempo.
Con la llegada de la primavera las lluvias se multiplican y con el agua llegan las plagas. Los roedores buscan lugares donde cobijarse y establecer su comunidad, reproduciéndose a gran velocidad. Además, hay que tener en cuenta que estos animales suelen habitar en cloacas y sistemas de alcantarillado, que durante esta época pueden sufrir inundaciones por el aumento de las lluvias. Según nuestra experiencia en la aplicación de tratamientos de desratización en Madrid, sabemos bien que los roedores encuentran los resquicios más pequeños por donde colarse y estar más cerca de los focos de agua y comida, alejándose también de las lluvias.
Según un estudio publicado recientemente por la Sociedad Americana de Entomología, la efectividad de uno de los insecticidas más utilizados para el control de mosquitos podría verse afectada por el calentamiento global. Si nos paramos a pensarlo no es tan extraño, ya que este invierno ha sido muy caluroso, afectando al comportamiento de estos insectos. De hecho, los mosquitos han estado presentes en meses poco frecuentes como diciembre o enero. Como empresa especializada en el control de plagas en Madrid a precios asequibles, nos hacemos eco de esta investigación con unos resultados sorprendentes.
Se acerca la época de podas y, antes de ponernos manos a la obra, existe una serie de cuestiones que deberemos tener en cuenta. Según nuestra experiencia las podas en Madrid, este tipo de trabajos se realizan con un objetivo claro: mejorar el estado del follaje de la vegetación. Pero, también, para remodelar la apariencia final de los árboles y arbustos. Se trata de una tarea más compleja de lo que puede parecer en un primer momento, por lo que siempre es recomendable recurrir a un técnico con la cualificación necesaria para que se encargue de la tarea.
Por desgracia, es una realidad el hecho de que los insectos pueden desarrollar resistencia a los insecticidas, una de las principales armas en el mundo para el control de plagas. Sin embargo, esta posibilidad no es reciente, en los últimos tiempos el tema ha salido a la palestra al tratar de encontrar nuevos métodos de control, más saludables y eficientes. Hace más de un siglo, el científico norteamericano, Melander, planteó la cuestión por primera vez en una publicación sobre etimología. Según nuestra experiencia en los tratamientos de fumigaciones en Madrid, sabemos que la resistencia a los insecticidas puede ser un verdadero problema para eliminar algunas plagas concretas.

Los trabajos de desinsectación en Madrid aumentan en verano, ya que en esta época los insectos invaden y perturban nuestro entorno. Sin embargo, lo que muchos no se esperaban es que el invierno también fuera seco y más caluroso de lo normal. A consecuencia del aumento de las temperaturas, hemos observado una mayor presencia de plagas en meses un poco raros como noviembre y diciembre y en  lugares y espacios habitados provocando nuevas molestias.